martes, 19 de abril de 2016

CUEVAS BLANCAS, BARRANCO, LUGAR, MONTAÑA Y PRESA DE (VALSEQUILLO)

No debe confundirse el lugar con otro topónimo igual muy cerca del barrio de San Roque de este mismo municipio de Valsequillo, con entrada distinta a este Blog como Cuevas Blancas y Cuevas Negras.

Panorámica descriptiva (lospasosquedejamosatras-blogspot-com)
El lugar es mencionado en el repartimiento a favor del bachiller racionero de la isla Françisco de Aguiar, cuando el 7 de octubre de 1538, decía: «… que tiene conprado ganado puercos y ovejas en esta isla para lo hazer cria e con voluntad de gastar dineros en multiplicallo de lo qual se seguirá beneficio a la isla e para reparo deste ganado el tiene nescesidad de alguna tierra e abrigo en que lo recoja especialmente un barranquillo que esta de la parte de Tintiniguada hazia la comarca de Telde el qual enpieça en lo alto sobre los Mocanes partiendo de la parte del norte con la montaña de los alfaquies hasta el roque que esta ençima del enfrente de las cuevas blancas e de la parte del sur con las tierras de Botija que son de los herederos de Alonso Lopez e con tierras del canónigo Monleon por el agua del Chorrillo hasta las cuevas blancas el qual esta en tierra calma y helechales el qual aprovechara para sustentaçion del dicho ganado …» (RONQUILLO, M. Y AZNAR VALLEJO, E.: Repartimientos de Gran Canaria, Las Palmas de GC, 1998).

El blanco del sustrato  (lospasosquedejamosatras-com)
Del colindante Alonso Lopez citado en el repartimiento anterior, conocemos por la petición que el 14 de julio de 1546 hizo su yerno Sebastian Lorenço al Cabildo General, se conoce la descripción que hizo «… pedaço de tierra de sequero que es en la comarca de Telde sobre el lomo de los Mocanes hasta lindar con el valle de los Nueve e hasta las cuevas de Botija e hasta el camino de las cuevas blancas en que puede aver hasta sesenta hanegadas en senbradura poco mas o menos par que yo las pueda labrar y aprovechar por que soy hombre que tengo muchos hijos e a quinze años que bibo en esta isla e no me an dado cosa alguna …» (IBIDEM).

Barranco de la Abejerilla (caminosdecanarias-blogspot-com)
Hay otra referencia más al topónimo en el repartimiento de tierras a favor de Theresa Alonso, viuda de Gonçalo Pérez, cuando el 10 de octubre de 1548 pide: «... dozientas fanegadas de tierras poco mas o menos que son en las cabeçadas sobre los pajonales de Aguimes que an por linderos de la vanda de abaxo cuevas Blancas y el camino que va a Tirahana e por la vanda de arriba la Cruz de Tayria e de otra e por la vanda de arriba la Cruz de Tayria e de otra vanda aguas vertientes del barranco de Guayadeque las quales dichas tierras son montuosas ...» (IBIDEM).

Casa-cueva (valsequillogc-com)
Por las tres antiguas descripciones anteriores del territorio, conocemos el perímetro del primigenio topónimo del cual quedan hoy con este homónimo el barranco, el lugar, la montaña, y la presa de Cuevas Blancas, e incluyendo también la Era Blanca, pues todos ellos guardan relación con el sustrato del suelo con blancos componentes calizos, de donde se concluye que son todos ellos cromo-topónimos debidos al color blanco.

Retama amarilla o de cumbre (floradecanariascom)
El barranco de Cuevas Blancas es aguas arriba el barranco de la Abejerilla, que nace en la Degollada de la Abejerilla a 1.899 msnm., entre la Mesa del Cuervo al norte y Los Pechos al sur, recogiendo las aguas de laderas y escorrentías donde se localizan el Pozo de Nieve Grande y el Pozo de Nieve de los Canónigos, así como las del Pico de las Nieves y Los Retamares. Después de discurrir aguas abajo en dirección de naciente, cuando las aguas caen por el Caidero del Tanque a 1.750 msnm., cerca de la Montaña del Tanque y de la carretera Los Pechos-Telde  (GC-130), después de pasar el cruce con la carretera Acceso al Pozo de Las Nieves (GC-134) entre los kilómetros 3 y 4, toma el nombre de barranco de Cuevas Blancas.

Cabecera de la presa (turismovalsequillo_com)
El barranco después de pasar por la Hoya de la Cruz, desagua en la Presa de Cuevas Blancas a 1.650 msnm., cuyo vaso se encuentra en el interfluvio de dos laderas y está cerrada por un muro de contención de grosor considerable realizado con piedra y argamasa, con una altura aproximada de 20 metros, encontrándose normalmente vacía debido a las filtraciones como contamos más abajo. Sigue el cauce tomando el nombre de barranco de la Madrelagua  que tomando la dirección sur vierte sus aguas en la Caldera de los Marteles con entrada a este Blog y cuyo fondo está a 1.460 msnm. Entre los pinos canarios (Pinus canariensis) de repoblación encontramos en sus vertientes retamares, retamas amarillas o de cumbres (Teline microphylla) y algunos tomillos blancos (Micromeria lanata).

Tomillo blanco (lifeinagua-com)
El lugar de Cuevas Blancas es un pequeño caserío, de muy pocas casas donde se encontraban las antiguas cuevas, situado al naciente de la Montaña del Pleito, en la junta del barranquillo de Cuevas Blancas cuando tributa sus aguas al barranquillo del Pitango, pudiendo accederse al lugar por el Camino de la Asomada. En el último cuarto del siglo XVII, referidos al lugar de Cuevas Blancas se registraban en la parroquia matriz ocho bautismos y prácticamente los mismos en el siguiente siglo por trimestres.

Casas de Cuevas Blancas (Luis Arocha Hernández)
La Montaña de Cueva Blanca, en singular como la recoge el IDE Gran Canaria, de 1.466 msnm. se encuentra situada al nordeste de la Montaña del Pleito, conformando las vertientes de ambas en su encuentro el cauce del barranquillo de Cueva Blanca mencionado en el párrafo anterior, conformando las vertientes de ambas montañas la rampa nordeste del barranquillo del Pitango. Al norte de la Montaña que lleva el topónimo encontramos la Degollada de Botija y la Solana de Botija, y al sureste conformando las rampas del mencionado barranquillo están Los Corralillos y La Asomada.

La Era Blanca se encuentra entre el Roque Grande al norte y los Orillones del Salviar al sur, estos últimos septentrionales al Paso de la Caldera en el borde de la propia Caldera de los Marteles.

Camino de la montaña a las casas (caminosdecanarias-blogspot-com)
La presa de Cuevas Blancas, como ya se ha dicho aguas arriba de la Caldera de los Marteles, se proyectó por primera vez en 1905 y así «… comienza la historia de la construcción y adecuación de una gran presa en unos terrenos de la cumbre de Gran Canaria que los geólogos tenían por ser malos para buscar aguas subterráneas, pero excelentes para contener sobre ellos la superficial.

Inicialmente la presa iba a ser el depósito superior de cinco saltos para producir energía eléctrica, pero la construcción del muro se llevó a cabo a partir de un Proyecto de 1936. Como la permeabilidad del vaso resultó elevada, se llevaron a cabo trabajos de corrección por parte del Servicio Geológico de Obras Públicas en 1955 y 1971.

Plano general de la Cumbre con proyecto de la presa  (González Gonzálvez, J.)
Hasta la fecha no se ha podido localizar ningún informe de estos trabajos, pero los últimos fueron dirigidos por el Ingeniero José Sáenz de Oiza. En esta comunicación se pretende demostrar que de todas las presas antiguas de Gran Canaria, Cuevas Blancas presenta los cimientos más interesantes porque tiene 16 metros de altura sobre cauce y más de 29,20 con cimientos. Dicen que el cajón de cimientos tiene de 15 a 20 metros de profundidad y 18 de ancho» (GONZÁLEZ GONZÁLVEZ, J.: “La presa de Cuevas Blancas en la cumbre de Gran Canaria. Proyectos, cimientos, sondeos y cemento (1905 – 1971)”, El conocimiento de los recursos hídricos en Canarias cuatro décadas después del proyecto SPA-15, Las Palmas de GC, 2011).

Además nos cuenta la misma fuente investigadora que «Desde las inyecciones realizadas en 1955 y los trabajos que se llevaron a cabo para su adecuación en los años setenta, la tradición oral recoge que el cemento inyectado a esta presa salía por los manantiales de la Caldera de Tirajana. Ahora bien, lo que sí sabemos con certeza es que en la Caldera de los Marteles apareció lechada de mortero de cemento y arena con las inyecciones realizadas en 1955 en la margen izquierda de la presa».

Muro de la presa (Ortosa)
Pero dando por resaltado que «… de todas las presas antiguas de fábrica pétrea que existen en Gran Canaria, es la de Cuevas Blancas la que presenta los cimientos más interesantes, una que éstos tiene 16 metros de altura sobre cauce y más de 29,20 metros de altura con cimientos… » hay que desvelar de su historia las totalidad del proyecto de ingeniería que se pensaba en aquellos tiempos.

«En 1905 el Ingeniero Felipe Gutiérrez redactó un proyecto para el abastecimiento de aguas de la ciudad de Las Palmas con las siguientes características: conducir desde la cumbre hasta Las Palmas por medio de acequias y tuberías forzadas de hierro un volumen de 52 litros de  agua por segundo; aprovechar el desnivel de caída construyendo cinco saltos para producir  energía eléctrica; y la construcción de un depósito regulador en el Llano de las Brujas de  5.000 m³ y un embalse de 750.000 m³ por medio de muro de presa en el Barranco de Cuevas  Blancas. El proyecto fue aprobado, pero con la variante de suprimir la construcción de la presa para aumentar la capacidad del depósito regulador a 64.000 m³.

Por las condiciones impuestas por el pliego de condiciones del concurso que se realizó después de 1911 para otorgar la concesión, el Ayuntamiento de Las Palmas presentó en 1914 un Proyecto reformado donde se reducían a dos los saltos para producir energía eléctrica. Al  eliminar las obras de la presa en Cuevas Blancas cambiaron por completo los cálculos realizados para producir energía eléctrica, al disminuir el caudal de 52 a 33 litros por segundo. La tubería de hierro fundido para la conducción fue sustituida por una tubería de acero de igual diámetro (20 cm), mientras que la reducción de cinco a dos saltos modificaba por  completo el trazado de la tubería desde la Hoya del Gamonal hasta el Llano de las Brujas en  Barranco Seco. En cada una de las dos salas de máquinas se iba a colocar una turbina sistema Pelton de 400 caballos de fuerza, con su correspondiente grupo electrógeno.

Era Blanca (turismovalsequillo-com)
Hacia 1927 se empezó a pensar que la construcción de la presa en Cuevas Blancas propuesta en el proyecto primitivo era la solución para aumentar la dotación de agua potable a  la ciudad de Las Palmas. Se consideró entonces que construyendo un muro de presa de mampostería con una altura de 27 a 29 metros y con volumen de embalse de 700.000 m³ quedaría asegurado el abasto de la ciudad por algunos años. Con la piedra obtenida en el lugar  sólo se tenía que llevar al lugar la cal y el cemento, mientras que como arena se emplearía las  puzolanas trituradas de Montaña Negra, a unos 1000 metros de distancia de la cerrada. Con estos pensamientos la Sociedad “City of Las Palmas Water and Power y Cia. Lda.” encargó al Catedrático de Geología Lucas Fernández Navarro un informe de las condiciones de emplazamiento de la presa del Proyecto de 1905. La visita al terreno fue realizada en compañía del Ingeniero Manuel González Cabrera el día 23 de julio de 1927. En el informe,  con fecha de 26 de julio, Fernández Navarro recogió que “el vaso del embalse está formado  casi totalmente por una traquita de color muy claro, terrosa en la superficie por  descomposición, pero muy unida y compacta, en masa nada fracturada, a los pocos centímetros de profundidad; es decir, un excelente material, seguramente de impermeabilidad perfecta. La cuenca ofrece excelentes condiciones físicas para el establecimiento en ella, con toda seguridad y sin grandes dificultades, del depósito de aguas superficiales proyectado”» (IBIDEM).

Atardecer en la presa (Angel Sosa)
En la versión del mismo autor de la fuente bibliográfica, estas son las secuencias siguientes de esta “historia interminable”:

«… el Ayuntamiento de Las Palmas encargó (…) un Proyecto de presa en Cuevas Blancas con destino a riegos. A diferencia del Proyecto de 1905, el nuevo muro se justificó por el destino de las aguas, por la capacidad del embalse (1 hm³) y por los comentarios e impresiones del geólogo Fernández Navarro sobre el terreno. Se trataba de un muro de presa de mampostería de 26 metros de altura con cimientos y 24 sobre el cauce, con planta curva y con criterios de diseño de corte racional claro.

Aderezando los caminos
con el sustrato calizo
(lospasosquedejamosatras-com)
(…) La oposición al Proyecto hizo que en 1937 el Ayuntamiento de Las Palmas encargara a un  Ingeniero de Minas un estudio hidrogeológico del Barranco de Cuevas Blancas y la Caldera  de los Marteles, por la posible afección a los manantiales del Barranco de Guayadeque.  Apoyándose por completo en el Informe de Fernández Navarro, el ingeniero ratificó que el terreno reunía excelentes condiciones para la ubicación de una presa, mientras que la caldera era un sumidero natural perfecto de las aguas “hacia el interior de la tierra”.

 (…) El acta de replanteo de las obras se realizó el 8 de julio de 1937, pero en septiembre el Ingeniero Jefe Leonardo Nieva modifica algunas condiciones impuestas por el Ingeniero  Encargado. La modificación principal era que se reducía la altura del muro a 16 metros por ser más que suficiente para la cuenca del Barranco de Cuevas Blancas. Al final, el 11 de mayo de 1938 el Ayuntamiento obtiene el aprovechamiento de todas las aguas públicas discontinuas del barranco y recibe la autorización para construir la presa según el Proyecto de 1936, en una primera etapa hasta los 20 metros y en una segunda hasta los 24.

Muro de la presa (Fedac)
(…) El 1 de diciembre de 1939, el Ayuntamiento de Las Palmas emite un informe de propuesta y modificación del Proyecto. (…) El 2 de agosto de 1940, el Ingeniero Jefe de Obras Públicas emite un informe donde  desestima la instancia presentada por Las Palmas en suplica de auxilio para la terminación de las obras del muro hasta los 20 metros. El descubrimiento de que Entrecanales y Távora S.A. recibiera del Ayuntamiento de Las Palmas una mayor cantidad de dinero que el presupuesto, y las vicisitudes de la construcción de los cimientos del muro, hicieron que el Ingeniero Leonardo Nieva limitara la altura de la presa a los 16 metros.

(…) El acta de reconocimiento final de la presa fue realizada por el Ingeniero Julio Alonso Urquijo el 29 de mayo de 1945, como delegado del Ingeniero Jefe de Obras Públicas.

(…) En 1953 el Ingeniero José Luis Fernández Casado y el Ayudante Simón Benítez Padilla realizaron una visita de reconocimiento a la presa con el objetivo de aclarar las causas fundamentales de las pérdidas de agua observadas y su corrección.

(…) hacia 1955 sólo se realizaron inyecciones de mortero de  cemento y arena en la margen izquierda. Estos trabajos de corrección se suspendieron por falta de dinero, pero lograron que la presa pudiera retener el agua hasta los 9 metros de altura.

Vista (caminosdecanarias-com)
(…) En marzo de 1971 se realizó una visita a la presa de algunos técnicos del Servicio  Hidráulico de las Palmas, del Servicio Geológico de Obras Públicas y del Ayuntamiento de  Las Palmas. En la nota informativa redactada por Sáenz de Oiza, se iba a encomendar al  Servicio Geológico unos trabajos para observar el estado de las fugas y su posible corrección  mediante la posibilidad de recurrir a impermeabilización superficial, además de las inyecciones de mortero de cemento y arena.

Se pensaba entonces que los diques debían de ser  el origen de las fugas. Se ha constatado que el informe final de los trabajos llevados a cabo  quedó pendiente durante los siguientes 10 años y parece que nunca se hicieron inyecciones, pero entre los documentos que han podido ser localizados han aparecido los ensayos sobre testigos del sondeo S-01 vertical desde coronación en la margen izquierda».

El gran proyecto imaginado para la presa de Cuevas Blancas después de las distintas secuencias y vicisitudes durante un siglo, todo él se convirtió en una “historia faraónica muy negra”. Algo similar en su final al proyecto que en 1862 realizara el ingeniero Juan de León y Castillo para el barranco de Tamaraceite.

«… redactó un sencillo proyecto que pretendía aprovechar el cauce del barranco  de Tamaraceite como balsa natural sacándole los beneficios de la impermeabilidad a un fondo de piedra granítica que hacía factible el  almacenaje de un gran volumen de agua destinado al riego de 267 hectáreas  de terreno cultivado.

Barranco de Tamaraceite (Google Earth)
La obra tomó como referencia firme el cauce del barranco, prolongándose desde el Caidero de Tamaraceite hasta la desembocadura del  mismo, lo que comporta una longitud de 7.800 metros. El ingeniero  acopló la acción a la línea sinuosa que marca la corriente del accidente  geográfico para evitar grandes y costosas intervenciones sobre el terreno.  La idea general de don Juan quedó definida por la construcción de una serie de pequeños pantanos escalonados, paralelos entre sí, a  modo de terrazas consecutivas.

(…) En realidad el proyecto era todo un experimento cuyos resultados técnicos en aquellos momentos eran totalmente inciertos, y aunque la propuesta de León y Castillo partió de Canarias para Madrid con el beneplácito del ingeniero Clavijo, en el Ministerio de Fomento encontró muchos  reparos.

Tanto fue así que en octubre de 1863, al año siguiente, y ante  las dificultades gubernativas, los promotores de la presa, los señores Nicolás Massieu, Pedro Marcos, Antonio López y Antonio Matos, propietarios  agrícolas que se verían beneficiados de tan interesante obra, emprendieron una serie de denuncias formales para presionar en favor  de la ingeniería.

De nada valieron sus quejas, quedando la obra sólo en el borrador pero dejando para la historia una interesante propuesta que se vinculaba a los grandes proyectos de ingeniería hidráulica ejecutados en la España ilustrada del rey Carlos III» (HERNÁNDEZ GUTIÉRREZ, A.S.: Juan de León y Castillo, Las Palmas de GC, 2006).

Localización (IDE Gran Canaria)



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada