viernes, 10 de junio de 2016

BARRANCO DEL PINAR (MOYA Y SANTA MARÍA DE GUÍA)

Topónimo que recibe el barranco y el pago que junto al mismo se encuentra. El Barranco del Pinar aguas arriba, recibió con posterioridad a la Conquista el nombre de Barranco Gusano, que tiene su nacimiento en la Hoya de los Helechos, entre el septentrional Lomo de Galeote y la meridional Cuesta de los Pinos [de Gáldar], en el lado de poniente de la Caldera de los Pinos, de donde tomó el nombre antiguo de Barranco del Pynal o del Pynar en castellano antiguo. Aguas abajo al llegar a Los Culatones, al naciente de los Riscos Blancos, es a partir de donde conserva el antiguo nombre de Barranco del Pinar, conformando ambos la frontera jurisdiccional entre los municipios de Sta. Mª de Guía y Moya que acaba junto a la Caldera de los Pinos.
 
Panorámica (Alexander Montesdeoca Almeida)
A partir de la junta con el Barranco del Lomo del Pino toma el nombre de Barranco de Los Propios, nombre que recibió por corresponder primero al patrimonio público del Cabildo General y después a los Ayuntamientos, barranco que en la junta con el Barranco del Laurel toma el nombre de Barranco de Moya.

Este amplio lugar fue conocido en la antigüedad como Barranco del Pynal, que se extendía al naciente hasta el cauce del Barranco del Laurel, ocupando la zona de monteverde de la isla que fue roturada en los primeros tiempos de nuestra historia. Es una zona en la que se produce la condensación de los vientos Alisios, que genera en el norte de la isla el llamado “mar de nubes” que aporta la humedad necesaria para que en estas buenas tierras se desarrollara la laurisilva y el fayal-brezal.
 
Alpendre cueva (Fedac)
En buena parte es todo el amplio territorio comprendido entre las rayas de la llamada Montaña de Gáldar y la Montaña de Doramas cuyos bosques fueron protegidos por las Ordenanzas del Concejo en 1531, suscitó en la antigüedad mucha datas por los hijos del conquistador Juan de Quintana o de Soria, conocido por el segundo al ser natural de Buberos (Soria) y de quien hemos dado más información en nuestra entrada a este Blog en Las Quintanas.

Por distintas referencias dadas en el reparto de la Montaña de Doramas en 1807, creemos que el antiguo camino Real, en gran parte la actual carretera Montaña Alta-Fontanales (GC-070)  marcaba la raya meridional de las tierras realengas protegidas, concretamente a partir del antiguo pago de Cuevas de Anaga, o Naga prescindiendo del artículo aborigen, conocido a partir de finales del siglo XIX como pago del Barranco del Pinar.   
 
Ortofoto (Google Earth)
Así tenemos la solicitada el 7 de agosto de 1543 por Hernando de Quintana, quien pide para él, sus hermanos y hermanas

… le hagan merçed de [ç]ient f[anegada]s de tierra mo(ntu)osa [roto]ales poco mas o menos que son […] tierra que dizen […] […]e arboles […] de la Montaña de Galdar y por la otra el lomo arriba que dizen de la fuente del Junco. E por la cabeçada de arriba la montañetas que dizen de las Atalayas e cuevas del Pinal y el barranco abaxo … (RONQUILLO et AZNAR, 1998, p. 317).

Como dice hacerlo en nombre de todos sus hermanos, conozcamos que el conquistador Juan de Quintana casado en Gáldar hacia 1494 con María González, tuvo de este matrimonio los siguientes hijos: I. Antón de Quintana, casado con Luisa Cerezo. II. Gonzalo de Quintana, casado con Catalina de Cabrera. III. Inés de Quintana, casada con Alonso de San Juan. IV. María de Quintana, casada con Gabriel de Azuaje. V. Juan de Quintana, muerto. VI. Beatriz de Quintana, casada con Marcos de Herrera. VII. Pedro de Quintana, casado con Brígida Mentón. VIII. Hernando de Quintana, casado con María Ruiz. IX. Leonor de Quintana, casada con Luis de Vega y Francisco de Carvajal. También tuvo un hijo natural con María Martín llamado Alonso de Soria, casado con Inés Téllez y con María de Grecia. (CEBRIÁN, 2003, p. 394).

La solicitud que realizó Hernando de Quintana fue contradicha por Arriete de Betancor alegando que las había pedido antes, y también por Françisco Jaimez diciendo que eran pastos comunes, hechos que le obligaron a concretar las tierras que solicitaba manifestando que

… de las dichas çient  hanegadas de tierras en el [Pinar] a la vanda de los Fontanales desde las Arenas del Pinar el barranco para abaxo con una queva que es entre el dicho barranco esta en las dichas tierras, la qual yo tengo aprovechada e con una puerta e dende la dicha cueva el lomo arriba hasta el Pinal … (RONQUILLO et AZNAR, 998, p. 318).

Vista (villademoya-es)
El Concejo resolvió que

… le daban e dieron al dicho Hernando de Quintana çinquenta hanegadas de tierras donde las pide e so los linderos en su petyçion contenidos syn perjuicio de terçero e con las condiciones de las tierras se sequero e que las aproveche dentro de año e dya conforme a las hordenanças de esta isla (Ibídem, p. 319).

Cuando refiere las Arenas del Pinar, entendemos hace referencia al “picón volcánico” de La Horcajada, la Heredad de Moya, mencionando en la primera descripción el Risco de la Atalaya, y la referida Fuente del Junco puede tratarse del actual Pozo de los Juncos, al norte de Marente. Sería por tanto las tierras propiamente conocidas como  Barranco del Pinar, hasta el límite de la raya en Cuevas de Anaga como ya se ha dicho.

El 19 de diciembre de 1543 Gonçalo de Quintana, hermano del anterior, después de conocer que otras tierras solicitadas por él ya habían sido repartidas, pide

otras tantas en el barranco del Pynar de Galdar lynde con la caldera del corral viejo de Facarcas y el espygon arriba asta los codeços del Pynal y de la otra pare tierras de los erederos de Hernando de Guzman y por la banda de abaxo el sercado de la Rehoya y el camino asta dar otra vez en la dicha caldera con una hoya de tierra que esta junto a la caldera que podra ver de la banda de abaxo con una hoya de tierra que esta junto a la caldera que podrá ver de la banda de abaxo del camino asta tres fanegas de senbradura… (Ibídem, p. 158).

Por la descripción que da Gonçalo de Quintana estas tierras deben corresponder en la actualidad a parte del Cortijo de Gusano, al norte de la Caldera de Los Pinos y la Hoya de los Helechos, lindantes al poniente con las dadas a su hermano Hernando de Quintana.

El 20 de marzo de 1544 Juan Rodriguez de Orihuela y Cristobal de Orihuela piden

… un pedaço de tierra en el termino desta villa [Santa María de Guía] adonde dizen el barranco del Pinal las quales tierras son de sequero montuosas de helechares e otro monte, en que puede aver dozientas fanegadas poco mas o menos que alyndan por la parte de abaxo con la montaña e por arriba con el pinal  de Galdar, el dicho valle arriba aguas vertientes de una parte e otra todo lo que pudiere aprovechar en el dicho barranco abaxo e otras dos arriba en un lomillo, e dándonos las dicha tierras para que las sembremos … (Ibídem, p. 333).

Molino (Fedac)
El 16 de diciembre de 1545, es el notario Alonso de San Juan, como ya se ha dicho casado con Inés de Quintana, quien pide

 … en el termino de Agaldar cabe el barranco del Pinal desde una tierras de Arriete Betancor el valle arriba a do dizen el Solapon e de una vanda y otra del valle hasta los guijos lo que fuere para aprovechar hasta en cantidad de çient fanegas…  (Ibídem, p. 362).

Pregonadas en las puertas de las iglesias de Gáldar y Santa María de Guía, fueron contradichas por Cristobal Rodriguez de Orihuela por tener título de ellas, decide el Concejo que

… le daban e dieron al dicho Alonso de San Juan sesenta fanegadas de tierras de sequero en el lugar y parte donde las pide sin perjuicio del titulo y dacta fecho al dicho Cristobal de Orihuela e sin perjuicio de terçero e con las condiciones de las tierras de sequero (Ibídem, p. 364).

La escasa información dada no nos permite conocer del lugar y aunque mencione el Solapón, no entendemos pueda referirse al lugar de Los Solapones, al sur de Las Tres Cruces, bastante distante de la referencia principal del Barranco del Pinar donde tenían propiedades sus cuñados.

Ya en el siguiente siglo se iniciaron las usurpaciones de tierras dentro de la raya de la Montaña de Doramas, alguno de los cuales fueron legalizados por el Cabildo General. Por autos de vista y revista proveídos por la Real Audiencia el 22 de agosto de 1681 y el 30 de abril de 1682 se mandó que los interesados otorgasen escritura de censo redimible a favor de los Propios de la isla por las tierras que poseían, regulando cada fanegada a razón de 70 reales, valor principal. Entre los procesados y tierras que ocuparon tenemos al Alférez Diego Pérez, de Fontanales, quien ocupó dos fanegadas y nueve celemines y medio, 55 brazas en el Barranco del Pinal estableciéndose un rédito de  9 reales y 6 cuartos (SUÁREZ, 1978, p. 237), censo que en 1832 pagaba  José Navarro, por 8 reales y 26,5 maravedíes.

El Obispo Servera en 1750 solicita la data de tierras en la Montaña del Lentiscal o en la Montaña de Doramas para el sostenimiento del Seminario Conciliar de Canarias, oponiéndose el Síndico Personero del Cabildo José Hidalgo. En 1748 ya se había aprobado la Ordenanza General de Montes por Real Orden, arbitrando la normativa en relación con las próximas e históricas Montaña de Doramas y Montaña de Gáldar, que mantuvieron sus linderos acotados a dicho año, si bien la ordenanza clasifica y distingue el territorio según el aprovechamiento público del monte, y las denuncias y apelaciones que se hacían hasta ese momento al Corregidor, pasan a ser competencia del Consejo de Castilla, cuya facultad asume la Audiencia considerando la lejanía para apelar, y nombrando un sobreguarda de montes y montaña. En 1767 las tierras realengas ocupadas clandestinamente de la antigua Montaña de Doramas se inventariaban en 34 fanegadas y 3 celemines.

Vista (Google Earth)
Iniciada la reforma municipal con el reinado de Carlos III, el corregidor de turno Ayerbe y Aragón decide ignorar a la Audiencia con el pretexto de que asumiendo la gestión tendría mayores rendimientos, y cuando le sustituye el Corregidor Ignacio Montalvo, con el apoyo del comandante general aprovechando que la Audiencia estaba sin regente, suprime el sobreguarda de montes y montaña en 1775. El 23 de noviembre de 1781, de nuevo el Obispo Servera pide la data de 132 fanegadas en diferentes lugares, entre ellos Rosetas y Solana del Barranco del Pinar, para la dotación de cátedras del Seminario, que se le vuelve a denegar.

Fue un conflicto entre la Audiencia que propiciaba la protección y los Corregidores, que podían defender otros intereses en función de las ingresos económicos que reportara. La Real Orden de 26 de febrero de 1782 estableció que las apelaciones se hicieran ante la Audiencia y no ante el Consejo del Castilla. Terminado el conflicto se crea una Junta de Montes que elabora un Reglamento el 22 de enero de 1788 que es aprobado por la Audiencia, y mejorado al año siguiente.

El mismo dividía la antigua Montaña de Doramas,  en dos partes: una, al lado de Fontanales, Barranco Oscuro y Barranco de la Montaña después conocido como Barranco de la Virgen, que queda vedada sin entrar ganado ni hacer cortes durante 5 años; y otras por debajo de Fontanales, en la que se encuentra el Barranco del Pinar, que quedaría abierta por el mismo período, permitiéndose el corte con licencia y autorización de los guardas, la entrada, de ganados excepto el cabrío y cerda, y el carboneo bajo las condiciones establecidas.

El Pinar, los Pinos de Gáldar, también se dividía en dos partes, una cercada por 5 años y otra abierta para fragüeros, pastores y carboneros pero con suma vigilancia por estar más expuesto a los incendios que la Montaña de Doramas (SUÁREZ, 1987, p. 91).
 
Vista (bedndbreakfast-eu)
Después de ello,  Moya, a través de su síndico personero don José Antonio de Serpa y a la vista del auto de la R. Audiencia de 10 de abril de 1802 ordenando el reparto de las orillas de la Montaña en la jurisdicción de Guía, solicita, el 21 de abril de 1802, la continuación de su expediente particular […] A fines de 1806 la Audiencia ordena el reparto, participando en el deslinde un representante del Cabildo y de la Económica; y en juntas celebradas los días 3,4,5 y 14 de enero de 1807 se lleva a cabo el sorteo de suertes. El Alcalde Mayor otorga, posesión a los agraciados el 7 de febrero y la Audiencia aprueba el reparto el 22 de mayo con la condición de que en el plazo de un mes se otorgaran las escrituras (Ibídem,  p. 390).

En ese año 1807 se realizaron los pequeños repartos en la Montaña de Doramas y en el entorno de este lugar a quienes resultaron agraciados en el sorteo. En la Umbría del Barranco del Pinar fueron: Salvador González, Juan Vega Rodríguez, Cayetano González, Luis Ríos de La Torre, Manuel Castellano, Blas Jiménez Almeida, Salvador Castellano, José Ríos Almeida, José Molina, Catalina Castellano, Juan Matías, Sebastián Molina, Baltasar Mateo y Francisco García por un total de 18 fanegadas. En Cuevas de Anaga: Juan Rodríguez, Francisco Hernández Mateo, Francisco Cahino, Antonio Cruz y Bartolomé Rodríguez por un total de 7 fanegadas. Y en la Umbría del Lomo de Las Hayas: Juan Antonio Melián, Roque Guerra, José Quintana, Andrés Hernández, Manuel Ramón Arencibia, José Francisco Hernández y Diego Arencibia por un total de 17 fanegas (Ibídem, p. 395).
 
Vista (Miguel Díaz)
Al siguiente año, los peritos determinaron la existencia de “una porción de terreno erial inculto e incapaz de volver a producir árboles y por ello debía ser objeto de reparto”, entre las tierras sorteadas en el Barranco del Pinar y en dirección norte, entre la Sorrueda Bermeja y el Lomo de los Quemados, topónimo que hoy conocemos en femenino y que pudiera tener su origen en los intencionados incendios para que el terreno quedara inculto, en el mismo borde de la arboleda de la Montaña de Doramas.

Progresivamente la histórica raya que marcaba la reserva de la Montaña de Doramas iba desplazándose por los continuos pequeños repartos favorecidos por la necesidad de nutrir de recursos económicos a las arcas públicas. La data de novecientas fanegas que el Rey Fernando VII concedió como pago por sus servicios al Mariscal de Campo Francisco Tomás Morales, último Capitán General de España en Venezuela y comandante general de las Islas Canarias, nacido en el Carrizal de Ingenio, quien agradecido la bautizó como San Fernando, supuso la muerte final de la reserva de la Montaña de Doramas, y así hasta llegar a nuestros días en los que sólo disfrutamos de pequeños relictos de su antiguo esplendor.
Localización (IDE Gran Canaria )

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