martes, 5 de abril de 2016

BOTIJA, CAÑADA, DEGOLLADA, LADERA Y SOLANA DE (VALSEQUILLO)

Los cuatros topónimos responden a cuatro accidentes del relieve del territorio, típicos de estos lugares del mediodía de Valsequillo, muy próximos entre sí. La Cañada de Botija la localizamos en dirección suroeste-nordeste y como cauce natural nace en el Morro de la Aguililla, le tributa aguas la Cañada de las Mimbreras, y a la altura de El Jardín toma el nombre de barranquillo del Chorro hasta tributar sus aguas al barranco de San Miguel junto al Roque. Al sur de la Cañada, en la vertiente de naciente del Morro de la Aguililla y la vertiente de poniente de la Mesa el Cuervo, se encuentra la Degollada de Botija.
 
Panorámica de la cañada (Wolfgang Streicher)
Las vertientes septentrionales de la Mesa del Cuervo son llamadas Laderas de Botija, entre los cauces de la Cañada homónima y la Cañada de las Mimbreras. Y por último la Solana de Botija, es el amplio territorio que se extiende entre el Morro de la Aguililla y el Lomito de la Retama, al sur de la Mesa el Cuervo y del Morro del Gato,  y al norte de los cauces de la Cañada Honda y del barranco de los Cernícalos al que tributa la primera sus aguas.

Los cuatro topónimos se encuentran en altitudes entre de 1.100/1.300 metros sobre el nivel del mar, conformando escorrentías de aguas pluviales que en tiempos pasados disponían de manantiales que eran destinados al cultivo de viñedos a partir de la mitad del Quinientos. Fueron las abundantes lluvias de muchos siglos atrás las que conformaron ese relieve y bello paisaje del sur de Valsequillo.
 
Ortofoto de las Laderas (Google Earth)
El lugar es mencionado en el repartimiento a favor del bachiller racionero de la isla Françisco de Aguiar, cuando el 7 de octubre de 1538, decía: «… que tiene conprado ganado puercos y ovejas en esta isla para lo hazer cria e con voluntad de gastar dineros en multiplicallo de lo qual se seguirá beneficio a la isla e para reparo deste ganado el tiene nescesidad de alguna tierra e abrigo en que lo recoja especialmente un barranquillo que esta de la parte de Tintiniguada hazia la comarca de Telde el qual enpieça en lo alto sobre los Mocanes partiendo de la parte del norte con la montaña de los alfaquies hasta el roque que esta ençima del enfrente de las cuevas blancas e de la parte del sur con las tierras de Botija que son de los herederos de Alonso Lopez e con tierras del canónigo Monleon por el agua del Chorrillo hasta las cuevas blancas el qual esta en tierra calma y helechales el qual aprovechara para sustentaçion del dicho ganado …» (RONQUILLO, M. Y AZNAR VALLEJO, E.: Repartimientos de Gran Canaria, Las Palmas de GC, 1998).

De los dos propietarios colindantes mencionados por Françisco Aguiar, conocemos del primero por la manifestación que el 14 de julio de 1546, realiza al Cabildo General Sebastian Lorenço para personarse y preservar la titularidad de las tierras que había comprado, ante el temor a que «… alguna personas se me quieren meter en las dichas tierras …», aportando como como prueba de la “carta de venta”, y acompañando la petición de repartimiento que su suegro Alonso Lopez, carnicero y alcalde de Telde, en la que se describe su situación «… pedaço de tierra de sequero que es en la comarca de Telde sobre el lomo de los Mocanes hasta lindar con el valle de los Nueve e hasta las cuevas de Botija e hasta el camino de las cuevas blancas en que puede aver hasta sesenta hanegadas en senbradura poco mas o menos par que yo las pueda labrar y aprovechar por que soy hombre que tengo muchos hijos e a quinze años que bibo en esta isla e no me an dado coa alguna …» (IBIDEM).
 
Cañada (Wolfgang Streicher)
No debe sorprendernos la profesión de “carnicero”, dado que «… diversos nombres de conquistadores, algunos refugiados en modestos oficios, que otorgan poder para que se les cobre lo que aún se les debe por su participación en aquella empresa (…) María López, como viuda y en nombre de Alonso López de Zorita para sí y sus hijos Melchor y Baltasar (…) vecino que fue de la Higuera, lugar de Sevilla cerca de Frexenal …» (MORALES PADRÓN, F.: “Canarias en el Archivo de Protocolos de Sevilla”, Anuario de Estudios Atlánticos, Núm. 7, 1961).

Y sobre el segundo, está documentado que el 20 de agosto de 1526, el Cabildo Catedral «… estableció un maestro de mozos de coro con Maestro de salario de doce mil maravedises y un cahíz de trigo, y se nombró al racionero Alonso de Monleon», y que el 8 de abril del siguiente año «Por la tardanza de los músicos y maestro de capilla que debían venir de España, se acordó dar salario al racionero Ureña y racionero Monleón, y al capellán Santiago Arévalo y al cura Bartolomé González, para que cantasen en según el canto de órgano. Dicho salario fue de seis mil maravedises a prorrata, con cargo de cantar todos los domingos y fiestas, misas de Nuestra Señora los sábados, y la antífona Beatus Beatus Es de San Sebastian y la de Santa Ana, al fin de las procesiones» y que a principios del año 1532 estaba entre los canónigos que componían el encabezamiento del Cabildo Catedralicio (VIERA Y CLAVIJO, J.: Extractos de las actas del Cabildo de la Catedral de Canarias (1514-1791), Telde, 2007).
 
Ortofoto de la Solana (Google Earth)
El topónimo está documentado a principios del siglo XVI, y por las referencias puede datar del s. XV, mucho más antiguo que el topónimo de LLANOS DE BOTIJA (GÁLDAR) que no tenemos documentado en los repartimientos y hemos de suponer bastante posterior, y de ahí que su origen guarde relación con los vestigios aborígenes encontrados. En este otro caso, aunque se mencionan las “cuevas de Botija”, no se tienen referencias de localización de vestigios arqueológicos relacionados con la prehistoria de la isla.

Siendo así, puede argumentarse que este topónimo de “Botija” en Valsequillo, pudiera guardar relación con el lugar de origen o procedencia de su primer poseedor castellano. Estamos hablando del municipio de Botija, de la provincia de Cáceres. Descartamos que se deba a Alonso López, pues ha quedado acreditado que su origen es La Higuera, lugar de Sevilla.
 
Degollada (caminosdecanarias.blogspot-com)
Del canónigo Alonso de Monleon, en ocasiones llamado Alonso de Monteleon, además de lo ya dicho, la última referencia documentada del mismo data del 30 de   mayo de 1523 del Registro General del Sello «Presentación de Alonso de Monleón, clérigo de la diócesis de Canaria, para una capellanía vacante por muerte de Nuño de Segura», pero no hemos encontrado dato alguno que nos diga de su procedencia.

Sí habría que añadir que el municipio de Botija pertenecía a la Encomienda de Montánchez, de la provincia de León y Diócesis de San Marcos de León, y de los grandes vínculos con la Orden militar de Santiago que se extendió por Extremadura, de donde arribaron a las islas muchos que participaron en su colonización tras la conquista. A la Orden de Santiago pertenecían la familias de Mexías, Cárdenas, Suárez de Figueroa y Ruiz de Vergara, y algunos de sus descendientes arribaron a la isla. Gómez Ruiz de Vergara Salazar, nombrado Oidor en Canarias de la Real Audiencia, se casó en 1539 con Elvira Zurita del Castillo, hija del Conquistador Cristóbal García del Castillo o de Moguer, el gran señor de Telde, quien comparece como testigo en el expediente del repartimiento de Alonso Lopez antes mencionado.

Verraco localizado en Botija (Museo Provincial de Cáceres)
De otra parte, llama la atención la cría de cerdos en el lugar, según dice Françisco Aguiar en su solicitud, dado que en el sitio arqueológico del castro de Las Villasviejas del Tamujade en Botija, se localizó una figura de verraco, cerdo padre, de un metro aproximado de tamaño, guardando el lugar cierta similitud erosiva en su relieve.

Las Villasviejas del Tamujade en Botija de Cáceres (franrojo)
Con el paso de los siglos el topónimo se consolida y es referido por Diego Romero Tello, Presbítero y Comisario del Sto. Oficio de la Inquisición de Telde y su partido, quien entre los bienes que vincula el día 29 de noviembre de 1703, incluye la «Hacienda de viña de vid ueño y tierra calma con frutales cercada de pared con casa de alto y llano, lagar, bodega y el agua del manantial de las Cordilleras de Botija que por canales de madera es conducida a un estanque, en la Vega de los Mocanes», de una extensión de 23 fanegadas, 3 celemines y 3 cuartillos que había comprado.  Nombró en la sucesión a su sobrino  Bartolomé Romero Cubas.

También está documentado el 3 de mayo de 1788, en la dotación de los bienes vinculados del Mayorazgo del Buen Suceso, fundado por Domingo Hernández Naranjo Nieto en representación de Juan Domingo Hernández Naranjo Monasterios, marqués del Buen Suceso ausente en América. Es el gran propietario del siglo XVIII quien había comprado la «Hacienda en Las Vegas de los Mocanes con un cortijo llamado La Botija (Telde). Cabida: 338 fanegadas, 2 celemines y 55 brazas». Las tierras era labradías, huerta de almendros y parte de viña. El título fue concedido por Carlos III, el 14 de marzo de 1783 a Bartolomé Francisco Naranjo Nieto, capitán de una de las Compañías de Milicias del Regimiento de Voluntarios isleños en Santiago de León (SUÁREZ GRIMÓN, V.J.: La propiedad pública, vinculada y eclesiástica en Gran Canaria, en la crisis del antiguo régimen, Las Palmas de GC, 1987).

Localización (IDE Gran Canaria)

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