sábado, 31 de marzo de 2012

ALBERCÓN, EL (INGENIO)

El nombre de este lugar situado en el casco urbano es un derivado de «alberca» (depósito artificial de agua, con muros de fábrica, para el riego o abasto), por lo que hace referencia al depósito allí existente. Hay una referencia histórica del lugar en un poder para tomar posesión de tierra con cañas y agua, lindante con el Albercón del Ingenio, de fecha 4 de noviembre de 1534:

«… Polo de Morteo, vecino de la isla, otorga poder a Origo Rizo, genovés, y a Juan de Pastrana, estante, para que tomen posesión de una suerte de tierra con cañas y con el agua que le pertenece, en el heredamiento de Agüimes, que fue de Juan Martínez de Bilbao y linda con el albercón del ingenio, sobre el cual Francisco Sánchez de los Palacios ha situado un tributo a favor del otorgante por escritura que pasó ante el presente escribano…»
(SÁNCHEZ VALERÓN et MARTÍN SANTIAGO, 2003).


Corral (Fedac)
Según dicha fuente localizar el lugar exacto donde estaba el Albercón no fue ningún problema, pues quedan en la actualidad restos de las paredes del mismo. El Albercón, con capacidad para una azada de agua, actuaba como depósito regulador para que no le faltase agua al molino azucarero construido antes de 1516, hasta donde era conducida a través de una acequia.


Localización (IDEE Instituto Geográfico Nacional)


ALBERCÓN, EL (ALDEA DE SAN NICOLÁS)

En los primeros decenios del siglo XVIII, para regar las primeras cadenas dedicadas al cultivo de millo, papas y otros cereales de El Cruce y Las Marciegas, se construyeron las acequias con el agua captada del interior del valle de La Aldea. La Acequia Real que llegaba hasta El Roque pudo ser anterior a este siglo. Después se construyó la Acequia de Jerez, que llegaba a La Montañeta; y más tarde, la Acequia Alta o de La Canal, que llegó hasta el barranquillo de Las Canales, llamado así por los canales de madera con que lo salvaron.

Dice el cronista Francisco Suárez Moreno que es posible que a principios del siglo XVIII ya existiera un pequeño albercón para regular el riego de La Marciega, que luego se ampliaría, y algunas viviendas de medianeros perpetuos de la Hacienda Aldea, pues el censo de población de la Sinodal del Obispo Dávila (1735) recoge un barrio en el valle de La Aldea con el nombre de «Evercón», «albercón» sobre el que se construiría, en 1823, el actual, secuencia de albercones que dan nombre al barrio. Esta obra hidráulica era necesaria para regular mejor el riego de las «dos hojas» de La Marciega.


Estanque (Patrinet)
Según parece fue construido por el VI Marqués de Villanueva del Prado, para distribuir el agua por la zona baja del valle, luego paso a la Casa Fuerte y desde 1927 a la Comunidad de Regantes. Con una capacidad 1.800 metros cúbicos, un diámetro de 20 metros y profundidad de 5, fue construido con mampostería de cal, arena y piedra. Tiene aliviadero de mampostería y bomba con cuarto de piedra labrada con escalones de acceso.

Estas aguas regaban el valle de La Aldea, unas 300 fanegas a través de una red de acequias principales y secundarias. A lo largo de los siglos fue parte del latifundio «Hacienda Aldea de San Nicolás», propiedad conflictiva de los marqueses de Villanueva del Prado. Este latifundio era cultivado por medianeros perpetuos y, hasta finales del siglo XIX, para distribuir el agua, se empleaba un sistema de diez zonas de alternancia de cultivo, llamadas las hojas del millo y de la cebada, dividas a su vez en parcelas que cultivaba cada uno de los medianeros perpetuos del latifundio. Estas hojas se alternaban, cada año, en las siembras de los dos principales cultivos: el millo y la cebada o trigo.

Cuando los «mal llamados» colonos, en 1927, acceden a la propiedad de la tierra después de un pleito de tres siglos, se constituye la «Comunidad de Regantes Aldea de San Nicolás», que gestiona todas las aguas del barranco de La Aldea-Tejeda. Decía Antonio de Bethencourt Massieu en su trabajo Colonización interior en el suroeste de Gran Canaria a fines del siglo XVIII que «… hacia 1770 había un excedente de 400 a 500 familias ociosas, sin ocupación, (…) de dos a dos mil quinientas personas condenadas a la caridad pública, y aún peor si consideramos que la mayor parte de la población campesina canaria en esta centuria solo alcanzaba un nivel de vida de mera subsistencia. (…) Que la única salida para las autoridades del s. XVIII fuera tratar simultáneamente de colocar estas 500 familias en tierras baldías, con el fin de transformarlas útiles a la comunidad, y de potenciar el campesinado depauperado, que aspiraba a acceder a la propiedad de la tierra. En otras palabras, dar una respuesta al “hambre de tierra”…».

Este fue sin duda el germen del Pleito de La Aldea, como tantos otros que hubo en la isla durante el Antiguo Régimen de propiedad de la tierra, agravado por la «usurpación» de tierras públicas por los «señores», que además las ponían en cultivo bajo sistemas de medianeros, aparceros y los mal llamados colonos, que no eran otros que los que habían venido de otro lugar de la isla, incluso de Fuerteventura y Lanzarote, en busca de una prosperidad económica que difícilmente consiguieron.


Fuente: IDEE Instituto Geográfico Nacional
  


viernes, 30 de marzo de 2012

ÁLAMO, EL (TEROR)

Álamo (floradecanarias-com)
Sin duda, el nombre de este caserío responde a la presencia de numerosos ejemplares de Álamo Blanco (Populus alba) árbol originario de Europa, Asia y Norte de África. El Álamo Blanco es un árbol caducifolio corpulento de hasta treinta metros de altura, de grueso tronco y sistema radical fuerte, con numerosas raíces secundarias largas que emiten multitud de renuevos. Su corteza es lisa, blanquecina, con las cicatrices negruzcas de antiguas ramas, y la copa es ancha e irregular.

Las ramillas y brotes son tomentosos, con una capa de tomentos o pelos que cubre la superficie. Las hojas, tomentosas en las dos caras y en el pecíolo, y al madurar son verde oscuras en el haz y blanco tomentosas en el envés. Las hojas mayores, normalmente palmeado-lobuladas, de base acorazonada. Las hojas de las ramillas, redondeadas o aovadas, poco lobuladas, con menos tomento. Amentos colgantes. Florece normalmente de febrero a abril y su fruto es en cápsula bivalva.
 
Pajar y alpendre (Patrinet)
El topónimo de este antiguo caserío diseminado de El Álamo está documentado ya desde el siglo XVII y así, en el año 1681, Diego Rodríguez, labrador y vecino de Teror, detentaba «… una casa sobradada en pago de El Álamo que valía 48.648 maravedís, otra casa terrera en 27.648, pajar de carpintería en 14.520, gañanía en 6.672 y aposento de tabladillo en 7200». Es mencionado también en la primera mitad del s. XVIII, pues las Constituciones Sinodales del obispo Pedro Dávila y Cárdenas de 1737 mencionan este lugar, habitado en aquellos tiempos por veinte vecinos, unos cien habitantes aproximadamente.

Este barrio es cruzado de Norte a Sur por el barranco de Los Arbejales, extendiéndose desde Los Mocanes hasta el paraje denominado El Quebradero, zona que recibe este nombre por ser el lugar donde se “quebraban” las aguas nocturnas de la Heredad de Tenoya. Está situado a algo más de un kilómetro de distancia del núcleo urbano de Teror, siendo una zona eminentemente agropecuaria. Es de destacar la presencia de abundantes cruces en las orillas de los caminos y carreteras ligadas a leyendas y sucesos misteriosos. Asociados a estas, aún se conservan restos del trazado y pavimento original –empedrado– del antiguo camino denominado «De las dos Vegas», sendero que comunicaba Teror con los municipios de Santa Brígida y San Mateo.

Localización (IDEE Instituto Geográfico Nacional)


jueves, 29 de marzo de 2012

ÁLAMO, EL (ARTENARA)

Hacia el Oeste del territorio  municipal se encuentra este poblado aborigen, entre la Cruz del Álamo y La Candelaria, situado en la hoya del mismo nombre. Está conformado por el imponente granero de El Álamo, en cuya base hay tres cuevas naturales, una de ellas con zócalo pintado de rojo almagre sobre blanca argamasa; y, más hacia el suroeste, por un poblado formado por catorce cuevas naturales, una de ellas una cueva-habitación con restos de almagre.

Granero (Patrinet)
El poblado está formado por dos niveles. Al primero de ellos se accede por un hueco excavado que podía cerrarse desde dentro. En el suelo hay cuatro grandes silos circulares excavados en la toba. Al fondo del solapón hay un estrecho hueco abierto al vacío por el que, parece ser, se accedía al segundo nivel. Para poder subir a la parte superior se precisa material de escalada. Arriba nos encontramos con unos diecisiete silos rectangulares.


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

AGUSTÍN, PLAYA DE SAN (SAN BARTOLOMÉ DE TIRAJANA)

En el mapa elaborado en 1896 por Manuel Pérez y Rodríguez, director de la Normal de Maestros de Las Palmas, hecho especialmente para las escuelas y dedicado a Fernando de León y Castillo por su autor, no incluye este topónimo. Corresponde al litoral comprendido entre el Morro Besudo y la Puntilla Tolope donde se inicia la Playa de las Burras en el sudeste de la isla.

El lugar en 1960 (Fedac)
Probablemente aparece este nombre en el siglo XX, cuando da comienzo la promoción como destino turístico de Maspalomas en 1961, la playa de la primera de las urbanizaciones es bautizada en honor a este santo, vinculado a las onomásticas históricas del Condado de la Vega Grande de Guadalupe, promotor del gran proyecto de urbanización del sur de la isla, quienes dieron comienzo a la urbanización clavando una estaca el 15 de octubre de 1962.

Detalle del mapa de 1896
El título nobiliario fue concedido el 23 de septiembre de 1777 a Fernando Bruno del Castillo, que era hijo del célebre historiador Pedro Agustín del Castillo y Ruiz de Vergara, Alférez Mayor de Canarias, Regidor Perpetuo y Decano de su Ayuntamiento, Alcaide del Castillo de la Luz de Las Palmas, Corregidor y Capitán de Guerra de la isla, Patrono del Convento de San Pedro Mártir. Su segundo nombre tiene este santoral.

Fotografía de 1970 ( Hernández Gil, J - Fedac)
Entre sus descendientes es destacable la figura de Agustín del Castillo y Bethencourt, IV Conde, último Alférez Mayor de Gran Canaria y Caballero de Calatrava, nacido en 1805, que inició el proceso de aburguesamiento y se esforzó enormemente en superar las formas caducas de explotación de la tierra y adaptar la economía rural al triunfante espíritu capitalista.


Panorámica (playasanagustin-blogspot)
Fue miembro de las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País de Santa Cruz de Tenerife y de Las Palmas de Gran Canaria. Promovió diversas actividades económicas, como la cría del gusano de seda y la caña de azúcar. Siendo líder significativo del Partido Canario, tuvo una gran influencia política durante el período 1843-1868, e influyó notablemente en la concesión de los Puertos Francos y en la división provincial de 1852. En las sucesiones siguientes se continúa con el uso de esta onomástica.


Localización (Espacios Naturales Gran Canaria)

AGUJERO, PLAYA DEL (GÁLDAR)

La zona de costa de la antigua Agáldar presenta una intensa utilización, lo que permite hacerse una idea del aprovechamiento aborigen sobre las posibilidades de la plataforma costera. Algunos poblados, como el del Agujero y Mugaretes del Clavo y, sobre todo, la singular Necrópolis de la Guancha, forman parte de este espacio.

Esta playa presenta los restos de uno de los más importantes poblados en superficie de los primitivos habitantes de la isla, cuya extensión original ocuparía una superficie notablemente mayor a la hoy conservada. En la actualidad, el poblado de la costa de Gáldar se encuentra formando varios grupos.

La Guancha (Patrinet)
El primero de ellos junto a la Playa de Bocabarranco, del que solo permanecen los restos de tres estructuras habitacionales adosadas, hoy salvaguardadas por un pequeño muro. El segundo grupo, el Poblado del Agujero, queda dividido por la vía local de acceso a la playa desde Gáldar, muy próximo al anterior, en el que se observan numerosas casas cruciformes adosadas entre sí, definiendo estrechos callejones y accesos escalonados. El tercer conjunto, el de La Guancha, se encuentra delimitado por los barranquillos de El Agujero y La Arenilla. Las estructuras están protegidas por una valla, pero puede accederse acogiéndose al programa de visitas del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria.

En La Guancha, además de casas, se aprecian numerosas construcciones funerarias de carácter tumular. A estas edificaciones se asocian otras estructuras de piedra, con muros y gradas. En este conjunto se localiza un área de necrópolis en la que se conservan algunos de los túmulos funerarios más relevantes de toda Gran Canaria. El mayor de estos monumentos funerarios es el conocido como Túmulo de La Guancha.

Ortofoto (IDEE Instituto Geográfico Nacional)
Se trata de una gran construcción de piedra seca de tendencia circular, con una evidente ordenación jerárquica del espacio a partir de anillos concéntricos y muros radiales en relación con el enterramiento principal. Mediante este procedimiento, se definen diversas áreas de sepultura, hasta un número de cuarenta y dos, en las que se irían ubicando cada una de las inhumaciones. Estos grandes túmulos colectivos han sido interpretados como panteones familiares en los que se daba sepultura a los miembros de la casta dirigente de la sociedad prehistórica de Gran Canaria.


Localización (Espacios Naturales Gran Canaria)

AGÜIMES, MONTAÑA DE

El espacio del paisaje protegido comprende la Montaña, con una superficie de 285,2 hectáreas, localizada junto a un tramo del cauce del Barranco de Guayadeque y a la villa de Agüimes. Desde el punto de vista morfológico, se trata de una manifestación volcánica antigua, lo que explica su alto grado de erosión y desmantelamiento.

Tabaiba Dulce (floradecanarias-com)
Tanto el sector de barranco como la montaña presentan una vegetación bastante transformada, formada por matorral con frecuencia dominado por Tabaiba Morisca (Euphorbia obtusifolia), si bien también encontramos una buena representación de Tabaiba Dulce (Euphorbia balsamifera), algunos ejemplares de Cardones (Euphorbia canariensis), balos y vinagreras. En la base de la montaña encontramos ejemplares de palmeras intercaladas entre las tierras de labor.

La montaña cubierta de tabaibas (Google earth)
El uso tradicional de este espacio ha sido el pastoreo y, en las zonas más llanas de su base, el agrícola. También se ha explotado en el pasado como cantera, de donde se extraía la denominada "Piedra de Agüimes", de una tonalidad característica gris-verdosa, que puede verse en las fachadas del casco antiguo de Agüimes incluida su iglesia.

Existen aquí vestigios arqueológicos con muestras de arte rupestre y cuevas de habitación aborígenes en las conocidas como Cuevas de Ávila. El yacimiento más destacado es el llamado Morro del Cuervo, donde se localiza un singular conjunto de petroglifos.


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

martes, 27 de marzo de 2012

AGÜIMES

Actualización: 2013/03/20
Municipio situado a 28,5 kilómetros de la capital provincial e insular, en una altitud media de 270 metros sobre el nivel del mar, y de 79,28 kilómetros cuadrados de superficie que representa el 5,1% del total de la isla.

Topónimo aborigen. La colonización aborigen del antiguo territorio fue intensa. Se inició en los primeros años de esta era y dio origen a una diversidad de asentamientos (cuevas-habitación y cabañas) localizados a lo largo de la extensa red de barrancos que configuran el relieve del territorio. 


Fotografía de la portada del libro: Nacho González
Las noticias tradicionales situaban en el casco histórico de la villa el antiguo asentamiento aborigen sobre el que se realizaron las nuevas construcciones tras la conquista, las cuales hicieron perder todo rastro, hasta que en agosto de 1881 el Museo Canario tiene noticias de un conjunto de materiales con ocasión de unas labores de mejora en los terrenos agrícolas propiedad de Juan Ignacio Herrera: 

«A fin de proceder a la adquisición de los objetos descubiertos, se trasladan a este lugar el conservador Víctor Grau-Bassas y el oficial preparador Gabriel Garachico, siéndoles entregado un conjunto de materiales integrado por “treinta sellos o amuletos de la más exquisita forma, varias vasijas de barro (...) un carrete de piedra y varios huesos aguzados” encontrados junto a unas “piedras llanas (lajas)” (V. Grau-Bassas, 1881: 358-359). La inspección visual que el conservador realiza de la zona le lleva a deducir que no existía ningún tipo de arquitectura o cavidad a la que pudieran asociarse tales evidencias.


La ubicación de dichos hallazgos tal vez pueda ponerse en relación con el asentamiento aborigen recientemente identificado en el subsuelo del actual casco histórico, que debió de constituir el Agüimes aborigen al que aluden las fuentes etnohistóricas. Las excavaciones realizadas en la zona (V. Alberto y J. Velasco, 2003; J. Velasco y V. Alberto, 2005) pusieron al descubierto evidencias que serían reflejo de un destacado asentamiento en este entorno » (CRUZ DE MERCADAL, M.C., DELGADO DARIAS, T. Y VELASCO VÁZQUEZ, J.: Pintaderas del Museo Canario, Las Palmas de GC, 2013).

Los núcleos prehispánicos de la zona eran muy importantes, particularmente Temisas, con importantes vestigios arqueológicos encontrados en los Barrancos de Balos y Guayadeque. Esta riqueza en hombres y bienes atrajo a los primeros navegantes atlánticos desde mediados del siglo XIV, interesados en el comercio esclavista y en intercambiar con los jefes indígenas orchilla y sangre de drago por utensilios de hierro.


Panorámica (Ayuntamiento)
Abreu y Galindo cita una tribu que compartió con otras la explotación de la comarca del sureste, en un sistema de agrupación-población que explotaba agrícolamente los escasos recursos en el fondo del barranco, con poblados de costa y de enlace con la zona cumbrera. Inmediatamente después de la conquista de la isla, nace el núcleo de la Villa en torno a la Plaza de San Sebastián. Este territorio era bastante apetecible, entre otros motivos, por sus puertos y pesquerías; por sus prados, viñas y cañaverales; por sus dehesas y ejidos; por sus pastos, molinos y aguas estantes, manantes y corrientes.

Tras su fundación en 1487, por concesión real de 10 de abril de 1491, el territorio fue cedido por los Reyes Católicos a la Iglesia devolviendo el favor del dinero con que contribuyó el obispo Juan de Frías a la conquista, pasando a ser Señorío Episcopal hasta el siglo XIX. Ante los continuos conflictos de jurisdicción con el Cabildo General, al ser un señorío mixto, disponía de dos alcaldes: uno, ordinario, elegido por el obispo, con autoridad para asuntos de carácter civil; y otro, alcalde real, con jurisdicción criminal en todo el Señorío. La Cámara Episcopal mantuvo así su feudo durante cuatro siglos hasta la Ley Desamortizadora en 1837, que extinguió esta propiedad de más de ciento treinta kilómetros cuadrados, desde Gando a Maspalomas.

A finales del siglo XIX y, de modo especial, a lo largo del siglo XX, la demanda de productos hortícolas de los mercados local, nacional y, fundamentalmente, europeo ha hecho que grandes extensiones de la zona costera del Sureste de la isla se hayan dedicado a los cultivos de exportación; inicialmente, a los que se practicaban al aire libre (tomateros); y, más recientemente, a los que se obtienen bajo cierre (tomates, pepinos, zanahorias, pimientos, flores, etc.).



Localización (Espacios Naturales Gran Canaria)

AGUILAR, CASAS DE (SANTA MARÍA DE GUÍA)

Este caserío se encuentra situado junto a la carretera de Guía a Moya (GC-700), entre Las Crucitas, Laderas del Palmerón, Los Gramales y Los Paredones. Muy probablemente recibe su nombre de la propietaria de dichas tierras, la viuda de Aguilar Páez, quien adquirió en el siglo XIX el Cortijo de Los Paredones, topónimo que perdura para las tierras situadas en la margen Sur de dicha carretera, pues en las de la margen Norte se conformó este caserío.


Horno y casa-cueva (Patrinet)
Se encuentra documentado, con motivo de las leyes de desamortización, que los bienes del Mayorazgo de Matos, que fundara en 1680 el Regidor y Capitán Juan de Matos, uno de los grandes prestamistas y censualistas del siglo XVII, fueron vendidos por su octavo poseedor, Pedro Matos Matos, Caballero Maestrante de la Real de Sevilla y vecino de esta ciudad. Con fecha 1 de agosto de 1874 vende a Josefa González Matos, viuda de Francisco Aguilar Páez, trece fanegas y un celemín de un «Cortijo denominado Los Paredones con unas cuevas para su servicio, y dos horas de agua, un día y una noche, del Heredamiento del Palmital cada treinta y siete días de dula», por la cantidad total de 72.514 reales de vellón. Posiblemente el Mayorazgo de Matos, con una amplia actividad prestamista por toda la isla, se hiciera con la propiedad al adjudicársela por deudas no pagadas por el anterior propietario.
Localización (IDEE Instituto Geográfico Nacional)

AGUILAR, CASA VERDE DE (GÁLDAR)

Es un singular ejemplo de la arquitectura doméstica grancanaria de transición, de los siglos XVII y XVIII, que no debe su nombre al cromatismo de su fachada, sino al apellido de su antiguo propietario. Marcos Verde de Aguilar y Trejo fue un destacado personaje en la Gáldar del s. XVII. Su casa, hoy Centro Cultural situado en el número 13 de la la calle Guillén Morales, tiene un patio interior formado por dos crujías en «L» a la que se adaptan las galerías alta y baja y sus corredores.

En el espacio superior de la fachada sobresale la armadura con tirantes de viga simple que recorre la hilera que sostiene una cubierta de tejas a dos aguas, cuyo hastial deja ver un acceso lateral. El alzado principal enmarca tres huecos entre pilastras y una línea de moldura, donde despuntan los tipos de paños de los huecos altos, de perfil mixtilíneo y con repisa labrada, así como la carpintería de cojinete de los huecos altos, con tablas decoradas y vidrios superiores.


Fachada (rosagrancan-blogspot)
No obstante, algunas investigaciones de la propiedad (MONZÓN SUÁREZ, S.: "San Isidro: de sus orígenes", InfoNorte Digital.com, 23-oct-2003) y sostienen que «… Consideramos por lo tanto que es erróneo suponer como antigua residencia del Canónigo Verde de Aguilar el hermoso edificio de la Calle Guillén Morales, denominado hoy Casa Verde de Aguilar. Esta señorial vivienda fue construida por Juan Antonio Cachazo Osorio en el primer tercio del siglo XVIII y la circunstancia de hallarse casado con Micaela de Quintana Verde de Aguilar, hija de Beatriz Trejo de Quintana, deparó ante la coincidencia de los apellidos de algunos descendientes que habitaron la vivienda en tiempos no muy lejanos todavía, la a mi juicio equivocada suposición...».


Localización (Google earth)




ÁGUEDA, BAHÍA DE SANTA (SAN BARTOLOMÉ DE TIRAJANA)

Actualización 13-jul-2016
En la antigua carretera general del Sur, Cruce Doctoral - Playa de Mogán (GC-500), después de pasar por Pasito Blanco y antes de llegar a Arguineguín, hay una rotonda de acceso a este barrio, también llamado Playa del Pajar. El yacimiento arqueológico de El Pajar formaba parte de un poblado de grandes dimensiones situado en la margen izquierda de la desembocadura del barranco, adentrándose hacia el interior. Se contabilizaron a mediados del siglo XIX unas cuatrocientas casas en el lugar.

El primigenio poblado de Arguineguín fue indiscutible hito de incursiones históricas y de penetraciones misionales de mallorquines, catalanes, aragoneses, sicilianos, vizcaínos, andaluces, gallegos y portugueses, los cuales tuvieron su base en la histórica “Cueva de Santa Águeda” allá por 1341. 


«La ermita remonta sus orígenes a un período prehispánico relacionado con los frailes franciscanos mallorquines arribados a Gran Canaria en misión de evangelización. Este lugar de oración tuvo como génesis una cueva, posiblemente horadada, junto al mar. En su interior se conserva una tabla con la imagen pintada de la santa con rasgos naturales y populares» (QUINTANA ANDRÉS, 2007, p. 30).

Ermita de Santa Águeda (Juapero)
Más tarde, refieren las crónicas que el normando Juan de Bethencourt, al servicio del rey castellano Enrique III, llegó a Gando en 1402 y, desde el propio lugar, se dirigió al “Ganiguín”, al Sur de la isla, como así hace constar el historiador Pedro Agustín del Castillo en su obra Descripción histórica y geográfica de Gran Canaria.:

«Pasó be Gando al Ganiguin (poblacion grande de ios Canarios siete leguas mas á la parte del Sur de la isla) donde estuvieron ancorados once dios: vino á verles Pedro el Canario, y despues llegó un hijo de Aytham, Fayacan, ó Virrey de aquella parte: dijeronles les darían refresco, y les llevaron unos puercos: tomaron agua y poniendose los Canarios en emboscada, conocida la gente castellana y francesa, cuando fué el bote a tierra, les tiraron del cabo á sugetar la lancha, y tiraron mucha piedras con que hirieron algunos de la lancha, en que estaba un hijo bastardo de Gadifer, llamado Anibal, hombre de valor aunque ya herido con un remo, ahuyentó á los Canarios, que se habian avanzado al mar á acometerlos, y alargó el batel de tierra, y volviendo á la fragata, cargaron de gente y armas, con que volvieron sobre los Canarios, que habian quebrantado las treguas.

Salieron a tierra con mejor órden los castellanos y franceses, y los canarios les recibieron con la misma, guarnecidos con broqueles y rodelas, en que tenian pintadas las armas de Castilla; (despojos de los andaluces y vizcainos que habian vencido) y aunque los soldados católicos les dispararon muchas flechas, conocieron poco efecto, y sin aventurar mas el combate se volvieron á la fragata» (CASTILLO RUIZ DE VERGARA, 1848, p. 35)

Fotografía de 1925 (Teodoro Maisch - Fedac)
Antes de la Conquista, existía un poblamiento aborigen en el lugar, en la actual playa de Triana, a unos kilómetros del Pajar. Recientemente se ha descubierto un importante yacimiento arqueológico en la carretera de la costa cerca de Arguineguín. El yacimiento se encuentra a escasos metros del mar, ya que la dieta principal de los aborígenes era el pescado.

Pasaron los años, dejando los tiempos de la Conquista de la isla, ya el plano de Leonardo Torriani de 1590 sobre el suroeste de Gran Canaria marca este punto como "disbarcatione" o punto de desembarco. Fue en la antigüedad una prolongación del puerto de Arguineguín Grande, entre la Punta del Perchel al poniente y la Punta de las Carpinteras al naciente, ya que el Barranco de Arguineguín tiene un ramal secundario que desemboca en la Playa del Pajar, cuya ensenada está bien protegida de los vientos del Oeste y Noroeste por la mencionada Punta del Perchel. La circunstancia que en las derrotas marinas el lugar se relacionara con las “aguadas” de los barcos, originó que algunas fuente creyeran que el topónimo de “Santa Águeda” fuera corrupción de  la voz “aguada”. La realidad es que los frailes franciscanos mallorquines trajeron a la isla la veneración de san Nicolás de Tolentino, santa Catalina y santa Águeda cuando llevaron a cabo sus primeras evangelizaciones.

«Las tierras circundantes fueron propiedad del Condado de la Vega Grande de Guadalupe, empleando en su explotación a medianeros y aparceros, escasos en número hasta bien entrado el siglo XIX. A ellos se unían diversos pescadores dedicados a la pesca de cabotaje y, en algunos momentos, de la ballena.

La ermita, tras producirse su ruina por un derrumbe a mediados del siglo XIX, fue ampliada y modificada durante los años de 1858 a 1868. En la actualidad la ermita mantiene el mismo aspecto adquirido desde la citada centuria con un interior rectangular de techo adintelado, ligeramente curvo, y paredes lisas pintadas de blanco.

La cueva está excavada en la toba volcánica que ha sido pulida para dar sensación a su interior de paredes formeras. El altar es plano, hallándose en él las imágenes en bulto redondo de Santa Águeda, adquirida en 1874, y la de la Virgen del Carmen, junto a otras de distintas advocaciones (San José, La Inmaculada...). El acceso se hace a través de una escalera conformada por escalones de piedra que dan a una pequeña plaza donde se encuentra la cueva, entrando en ella a través de una puerta adintelada» (QUINTANA ANDRÉS, 2007, p. 30).


Actualmente, la Punta del Perchel o de Taozo cuenta con un puerto cementero con un dique para el atraque, dedicado a dicha actividad, y se debate su potencial traslado para reconvertir la bahía para el aprovechamiento turístico.


Localización (IDEE Instituto Geográfico Nacional)

AGUAYRO, ROQUE DE (AGÜIMES)

Actualización: 11-mar-2016
Topónimo aborigen. Relieve residual de 542 metros de altitud, desarrollo longitudinal y abruptas vertientes con desniveles de hasta cien metros. El espacio también alberga un área al oeste del Roque donde se hallan unos grabados "alfabetiformes" aborígenes. Constituye un elemento paisajístico muy destacado que domina y caracteriza la zona, al tiempo que es una formación natural de interés científico. Junto a estos valores estéticos, destacan otros de carácter cultural debido a la presencia de petroglifos aborígenes en el Lomo de Los Letreros.


Vista (A/D Conocer Gran Canaria)
El topónimo es mencionado desde los primeros tiempos históricos, y así lo menciona Martín de Mireles el 14 de agosto de 1551 cuando solicita al Cabildo una data de tierras diciendo: «... un pedaço de tierras de sequero en que puede aver dozientas hanegadas de tierras montuosas que no se an aprobechado ni aprobechan para las labrar e aprobechar las quales son en unos llanos que estan adelante de Aguimes que an por linderos de la cabeçada de arriba el camino que sale de Aguimes e va azia el Roque de Aguayro e por el un lado un barranquillo que sale del Ancon que dizen y del otros lado el barranco del dicho Roque de Aguayro e por alli abaxo a dar a la mar ...» (RONQUILLO, M. Y AZNAR VALLEJO, E.: Repartimientos de Gran Canaria, Las Palmas de GC, 1998).

Más amplio en la información descriptiva del territorio es el repartimiento de tierras del 18 de julio de 1554, a favor de Pedro Ximenez Casarla y Pero Hernández Castellano cuando dicen: «... nos hagan merçed de nos dar trezientas o quatroçientas fanegadas de tierras para pan sembrar e para otras heredades de viñas e otras cosas que se puedan poner e plantar que son en la comarca de Aguimez que hasta oy no se an aprobechado de ninguna persona, que tienen por linderos el barranquillo que dizen del Ancon e con un pedaço de tierras que pidieron Juan Aliman e Bastian de Adae e por abaxo el camino que va de Aguimes a dar al Roque Aguayro e barranco que viene de Temisas e desde el Roque Aguayro el cuchillo arriba a dar a la montaña que esta arriba del camino que va a Temisas e por ally arriba derecho todas las tierras de probecho que oviere hasta alyndar con tierras que se dieron a la muger de Gonzalo Perez vezina de Telde e de alli a dar al barranco de Guayadeque y el barranco abaxo hasta un barranquito que dizen las colmenas de Juan Grande, e del dicho barranquyto a dar a la yglesia de Nuestra Señora de las Nyebes e a dar al dicho camino por lindero la qual dicha tierra pedimos todo lo que ally pudieremos aprobechar ...» (IBIDEM).

El roque está constituido fundamentalmente por materiales basálticos antiguos. La vegetación actual está formada por tabaibas, balos y aulagas, que denotan una notoria alteración de la comunidad vegetal originaria, debida probablemente al sobrepastoreo. Igualmente resulta digna de mención la presencia de cardones y palmeras aisladas.


El roque (Kurt Herrmann 1940 - Fedac)
Este espacio natural engloba, además, parte del Barranco de Balos. La abundancia de un arbusto, el balo (Plocama pendula), ha determinado el topónimo de este barranco, donde se localiza un importante yacimiento de grabados rupestres que destacan por la variedad de temas que presentan.

En la desamortización de las tierras que fueron de Propios del Ayuntamiento de Agüimes, antes del Cabildo General, las 450 fanegas de una «Suerte de tierra en el Roque Aguairo», que salieron a remate el 5 de junio de 1873, fueron vendidas a medias a Sebastián Martel Florido y Nicolás Ortega Martel, ambos de Valsequillo, el 20 de noviembre de 1876, por el precio de 10.072 reales de vellón.


Localización (Espacios Naturales Gran Canaria)