domingo, 17 de junio de 2012

JINÁMAR, MONTAÑA Y VALLE DE (LAS PALMAS DE GC Y TELDE)

Actualización 21-mar-2016
Topónimo considerado aborigen con el que se conoce un populoso barrio a mitad del antiguo camino Real entre Las Palmas de GC y Telde, que además comparten su jurisdicción municipal, sobre el que se construyó la vieja carretera del sur, la actual Enlace Potabilizadora-Arinaga (GC-100) que separaba al naciente y poniente el amplio territorio.

Cuando mallorquines, portugueses y castellanos arribaron sucesivamente a la isla, se encontraron con el valle de Axinamar o Jinámar zona que era muy rica en palmeras. Afortunadamente, actualmente aún quedan escasos vestigios de lo que fue aquel inmenso bosque de palmeras y acebuches.

Malacate (Fedac)
El topónimo no es exclusivo de esta isla, y lo encontramos con alguna variable en El Hierro, la isla del Meridiano y la más occidental de las que conforman el archipiélago, donde existe una tierra plana que desde la meseta de Nisdafe se abalcona sobre el Valle del Golfo, recibiendo toda ella el nombre de Jinama, sin la "r" final.

Con respecto a la Jinámar grancanaria, la más antigua reseña del lugar data del año 1393, cuando un tripulante de un buque castellano que había desembarcado en el lugar y formaba parte de las tropas que se dirigían al valle, se encontró solo y rodeado de aborígenes.

Interior malacate (revistatirajana-blogspot)
En tal trance no vaciló en lanzarse desde unas altas rocas a las aguas, para poder así alcanzar sus naves que fondeaban en la bahía. Esta historia o leyenda crearía un topónimo en el acantilado que es conocido como El salto del castellano, después conocido como Salto del Negro.

Desde los primeros momentos de la Conquista se tienen noticias de la existencia de una ermita atribuida a los franciscanos y construida en el siglo XIV. En 1522 ya existía también otra cuya construcción se atribuye a Hernán García del Castillo y su hijo Cristóbal, y en cuyas cercanías poseía Francisco de Carrión un asiento de colmenas.

Las ermitas están bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Inmaculada Concepción y de Santa María de Ajinámar, pero hay discrepancias en las distintas fuentes en cuanto a determinar la que corresponde a cada iniciativa.


Ermita de la Concepción en 1900 (Fedac)
Las menciones que se hacen en los repartimientos (RONQUILLO, M. Y AZNAR VALLEJO, E.: Repartimientos de Gran Canaria, Las Palmas de GC, 1998) es bastante descriptiva del territorio y de sus aprovechamientos de entonces, que todas ellas agregadas nos pintan un paisaje y lugar de singular belleza.

Siguiendo un orden cronológico, tenemos la de  Juan Lopez Feo del 6 de mayo de 1549, quien solicita la donación de «… un pedaço de tierras que son en Axinamar ençima del camino que desta çibdad va a Telde y es en un lomo gordo que cae arriba de Axinamar e linda de la una parte con el barranco que desçiende de las caleras a dar a las colmenas del albardero de Telde e por bandas de abaxo el malpaís frontero de Nuestra Señora e por el dicho malpaís fazia arriba a dar a la sima e por la parte de arriba tierras que demando Peña a las calderas en que podrá aver çient fanegadas de tierras poco mas o menos …».

Miguel Alonso Calbillo, el 11 de julio de 1549 pide «... un pedaço de tierras de sequero que es en el termino de la dicha çibdad de Telde. A por linderos por la parte de arriba con tierras de Catalina Xara e por una lado tierras de Juan Batista tonelero e por el otro lado un barranquillo que se dize del Gamonal [después llamado barranco de las Goteras] e por la parte de abaxo un malpays en que puede aver çinquenta fanegadas poco mas o menos el qual dicho pedaço es montuoso ...».

Panorámica de 1920 (Kurt Herrmann - Fedac)
El 8 de septiembre de 1549, Alonso Ortega y Esteban Hernandez piden «... treynta hanegadas de tierras de sequero que es en el termino de Telde que an por lynderos por la una parte el malpays ue va a dar a Nuestra Señora de Axinamar e por la vanda de abaxo el camino Real que va a la cibdad e por la vanda de arriba la syma ...».

La de Alonso Pacheco y el licenciado Espinosa, del 3 de julio de 1551, quienes solicitan «... treynta fanegadas de tierra para plantar viñas e arboleda que estan en el valle de Axinamar desde el camino Real a mano derecha hazya el Lantiscal yendo el valle arriba desta parte del barranco para çerrillo que esta en el dicho valle ...».

El 4 de enero de 1552 el licenciado y regidor Francisco Pérez Despinosa interesaba la «... merçed de treynta o cuarenta hanegadas de tierras de sequero montuosas que son en el valle de Aginamar del barranco de Aginamar para arriba a dar a la Calera y las parte el dicho barranco e por otra parte lindan con el camino REal que va desta çindad a Telde e por el lado el Risco las quales van a fenesçer al camino que va por ençima de la dicha calera para las hazer benefiçiar y senbrar de pan ...».

Un viejo acebuche (Fedac)
Diez meses después, 19 de noviembre del dicho año 1552, el mismo licenciado y regidor Francisco Pérez Despinosa, advirtiendo de la existencia de tierras no repartidas, tratando de salvar los derechos de los colindantes para que no le contradigeran, pide varios pedazos «... que comiença dede la casa del hermitaño para arriba desde una albarrada que esta ençima de la Tosca Blanca que atraviesa el dicho lomo e de alli para arriba aguas vertientes de un cabo e otro hasta dar a la montaña Gorda  rredonda y esto sin perjuizio de las tierras que se dieron a Juan Lopez Feo e del monte e asimismo otro pedaçuelo de tierr que esta arriba del horno de Aginamar en un llano que confina por parte de abaxo con tierras mias e arriba con tierras que se señalan para Juan Albarez boticario que todas son para senbrar senteno lo que en todo se pudiere aprobechar e digo que las tierras baxas ençima del horno llegan a la angostura de un rrisco para entrear  en la tierra que pide el dicho Juan Alvarez ...».

El Mayorazgo de Francisco Amoreto Manrique, Capitán, Regidor Perpetuo y Familiar del Santo Oficio, fundado el 17 de marzo de 1669, al que se realizaron agregaciones de bienes y del título Conde de Vega Grande de Guadalupe, era el máximo propietario pues decía tener en este lugar la siguiente propiedad:

Casa de la Condesa (Fedac)
«Finca de tierras labradías, “arrife” y parte montañosa con casa habitación del dueño, casas de colonos, bodegas, lagar, establo, gañanías, pozos, estanques y un túnel por donde se conducen las aguas del Barranco de Telde, denominada “Hacienda de Jinámar”» de quinientas cuarenta y siete fanegas y once celemines, y «Cortijo de tierras labradías y “arrifes” con casas para colonos y otros accesorios, denominada de “Juan Gallegos” en Jinámar» de setenta y ocho fanegas y un celemín (SUÁREZ GRIMÓN, V.J.: La propiedad pública, vinculada y eclesiástica en Gran Canaria, en la crisis del antiguo régimen, Las Palmas de GC, 1987).

A mitad de camino entre la Iglesia Parroquial y las negras arenas de la playa de Bocabarranco de Jinámar, conocida por playa de la Condesa, existe un conjunto de edificios que reciben la denominación común de Casa de la Condesa, aunque realmente se trata de varias construcciones, unas domésticas y otras dedicadas a usos varios derivados de las labores ganaderas y agrícolas, que tuvieron como marco la gran finca del Valle de Jinámar hasta principios de los años setenta del pasado siglo XX.

Bodega (Fedac)
La finca en cuestión fue desde siempre la principal y más extensa propiedad agraria del lugar. Situada en el valle, recorrida de oeste a este por el Barranco de Las Goteras, sus tierras llanas y fértiles fueron testigo de los más variados cultivos, que se fueron sucediendo a lo largo de los últimos cinco siglos, en función de la demanda de la época.

En 1850, el condado de la Vega Grande construye en su hacienda el pozo con un extraordinario artilugio de elevación de aguas, que es llamado popularmente la «Noria de Jinámar». La mal llamada noria, es un malacate que, accionado por la fuerza de los animales, movía un cuerpo de cigüeñales y vástagos que tiraban de tres bombas de pistón, ubicadas en una torre de cantería de planta octagonal levantada sobre el pozo.

Molino de gofio (Fedac)
En los últimos años del siglo XIX y primera mitad del s. XX la presencia de la platanera, cafetales, cítricos, viñedos, etc. hicieron del lugar un verdadero vergel, custodiado por una gran cantidad de jornaleros y campesinos que acudían a diario, desde el cercano caserío de Jinámar, para hacerse cargo de las numerosas labores agropecuarias que tenían lugar en la hacienda.

En esos años, el lugar ya contaba con un pequeño caserío, parada obligada para los que se desplazaban del Real de Las Palmas a Telde, donde hacían aguada las bestias de carga, y que servía también de descanso para los viajeros que en carruajes diversos tenían que realizar el viaje. Además del caserío, todo el territorio era propiedad de la Casa Condal de la Vega Grande de Guadalupe.

Malpaís (Fedac)
Era un valle fértil en medio de una eclosión de relieve volcánico producto de la erupción de la Caldera Pico de Bandama, donde el picón o lapilli, y también la toba y la cal se hacen presentes.

Además de las caleras que tierras adentro lo hicieron famoso, también debe recordarse la veta de alabastro, que sirvió entre otras cosas para realizar las pilas de agua bendita de la Catedral de Santa Ana y de alguna otra parroquia.

Pozo de Los Indianos (Fedac)
El frondoso y fértil valle que hasta esos años existía acogió a finales de los setenta la mayor promoción pública de viviendas para paliar el déficit de habitación existente en la isla, lo que supuso una agresión e impacto medio ambiental irreparables.

En los últimos años del siglo XX se convirtió en uno de los grandes barrios en número de habitantes. Como se ha dicho al principio comparten su jurisdicción los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria y Telde por marcar el eje del cauce del barranco el límite común de ambos municipios.


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

4 comentarios:

  1. Soy vecino del valle de Jinamár y estoy orgulloso de mi pueblo ,aunque tal vez ,debería llamarla ciudad no creen, esto es lo que encontré de mi barrio ,su gente ,carismática, gente trabajadora ,y culta,humilde,de todo un poco pero en la historia,todo empezó con el titulo al conde de la vega grande ,aunque la historia empiece mucho antes con el salto de un marinero a tierra ,este echo se llamo salto del castellano ,el cual paso a denominarse salto del negro ,que bonita es la historia ,la meseta de Nisdafe se abalcona sobre la meseta del golfo toda ella denominada Jinamá sin( r)

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  2. Me da mucha pena en cómo se planificó este barrio, como casi toda la mayoría de urbanizaciones en estas islas. Los entornos son para cuidarlos, y para protegerlos, no para destruirlos y arruinarlos con casas horrendas que afean el paisaje, carreteras y carreteras que van creando una dolorosa cicatriz negra en nuestra tierra, y gente sin valores que destrozan su propio pasado, con premeditación y con alevosía, y alerdean de ello incluso.

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  3. ALGUNOS PIE DE FOTO ESTÁN INCORRECTOS. EL ARTICULO MUY INTERESANTE

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    1. Los pies de foto son tomados de las fuentes fotográficas en este caso.

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