miércoles, 18 de abril de 2012

BRAVO, HOYA (SANTA BRÍGIDA)

En el s. XVIII, estas tierras ya eran propiedad de la familia Bravo. Se sabe que Francisco Bravo Laguna, Capitán, Regidor Perpetuo y Decano de la isla, y Castellano de los de la Marina de Las Palmas, en su testamento de 25 de noviembre de 1775.

Excursión familiar 1906 a la Hoya (Fedac)
Incluye el protocolo la finca que había recibido por herencia con la siguiente descripción: «hacienda denominada “Hoya de Bravo” compuesta de un cercado de tierra labradía con siete días y sus noches de agua del Heredamiento, y sobras del Barranquillo de Toronjo con sus casas de alto y bajo».
 
Este accidente del relieve, situado en un ensanche del Barranco Alonso, cuya base son buenas tierras de cultivo, tiene una génesis controvertida. Existen dos teorías sobre su formación. Una considera que el ensanche del barranco y sus laderas es consecuencia de una erupción violenta, causada por la interacción eficaz del magma con las aguas subterráneas. Un «maar» semejante al de la caldereta de Pino Santo.

Estanque (Fedac)
Otra teoría defiende que el ensanche es previo a la erupción y está causado por la erosión, y que esta erupción freatomagmática no hizo sino tapizar las vertientes previas y contribuir a una apertura mínima de las laderas. El mapa geológico y las laderas del barranco en esta localización muestran que aquí terminaban los mantos de aglomerados Roque Nublo.
Ortofoto (IDE Gran Canaria)
Es la discontinuidad entre estos materiales y las coladas de basaltos que los recubren, una de las causas de este mayor retroceso de las vertientes, al ofrecer una franja de debilidad petrológica a la erosión. Este edificio de Hoya Bravo está hoy casi desaparecido por la erosión hídrica y enmascarado por eventos volcánicos posteriores, pero sus restos, fragmentados en diversos puntos a lo largo del barranco, constituyen lugares del máximo interés geológico y natural.

Localización (Espacios Naturales Gran Canaria)

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