jueves, 12 de abril de 2012

BAÑADEROS (ARUCAS)

Es uno de los primeros topónimos que se citan en las crónicas de la Conquista de Gran Canaria (1478-1483), pero no es aborigen, sino la denominación en castellano de la utilidad que a este lugar de la Costa de Lairaga le asignaban los aborígenes, sobre todo las mujeres adscritas al estamento noble, como lugar para el baño.
Los Charcones (yeyo-lacoctelera-net)
Es así como el topónimo ha ido variando del singular El Bañadero al actual plural sin artículo. Mito o realidad, leyenda o tradición, cuenta la historia que la princesa Thenesoya Vidina acudía con sus doncellas a la atracción de los remansos de cristalinas aguas del lugar que se conoce como Los Charcones. Y que, escondidas entre las rocas de la costa, las tropas venidas del lanzaroteño feudo de Diego de Herrera traman su rapto. Se crea así la leyenda que continúa con su conversión al cristianismo, nada extraña porque era un imperativo de los conquistados, y su final casamiento con el noble Maciot de Bethencourt.

Panorámica de 1893 (Carl Normann - Fedac)
Espadaña iglesia (Fedac)
La leyenda, contada por Agustín Millares Torres, es como sigue: «… En una de estas correrías, habiendo llegado una noche sobre la costa N. de la Gran Canaria algunos buques mandados por el mismo Herrera, envió éste una lancha a tierra con algunos soldados y marineros, que, desembarcando sin ser sentidos por la plaza de los Bañaderos, se ocultaron tras unas matas, y estuvieron en acecho dos o tres horas. A este tiempo descubrieron tres mujeres, que, acercándose al mar, se disponían a bañarse; dejáronlas llegar, y cuando les pareció oportuno, se presentaron, y se apoderaron de ellas, embarcándose precipitadamente en su lancha.

Al llegar a bordo supieron por medio de los intérpretes que la más joven de las tres cautivas era la sobrina del Guanarteme de Gáldar, hija del guaire Aymedeyacoam. Contaba esta isleña dieciocho años, y era notable por su hermosura y por la gallardía de su talle. Vestía un elegante tonelete de pieles perfectamente gamuzadas y cosidas artísticamente; un extraño calzado le sujetaba el pie. Su nombre era Tenesoya Vidina. De sus dos compañeras, la una, llamada Tazirga, tenía cuarenta años, y ejercía con ella el empleo de aya; y la otra, de menos edad, era sólo una criada, que respondía al nombre de Orchena...».

Abreu Galindo dice que en este lugar, entre Arucas y Lairaga, junto al Bañadero, fue donde Alonso Fernández de Lugo entregó a Pedro de Vera con mucho regocijo a Tenesor Semidán, el Guanarteme de Gáldar, a quien había hecho prisionero la noche anterior.
Estanque de Las Palomas o del Porrón en El Risco (Ayuntamiento)

Los escasos vestigios de una posible agrupación aborigen en las proximidades se concentraron en el conocido estanque de Las Palomas en el Risco, donde fueron encontrados restos óseos.


Tras la Conquista, en los primeros repartimientos, se establecen en la zona varios colonos que fundan el pueblo de Bañaderos. Así, antes de 1528 ya había tierras cultivadas por los nuevos habitantes. Bañaderos a lo largo de la historia ha sido el lugar obligado de paso en el Camino Real de la Ciudad a Gáldar; procedentes de la Transmontaña y la Cruz de Pineda, los viajeros desde aquí seguían hacia el mesón de San Andrés donde se hacía parada obligada recuperando fuerzas, para continuar hacia San Felipe y ascender por la rampa o Cuesta de Silva hacia Guía y Gáldar.
Calle y Carretera del Norte se confunden en 1930 (Fedac)
Después de la Conquista,  las costas del lugar estuvieron siempre asediadas y,  posiblemente como reacción a las cabalgadas que se hacían en la Berbería para la captura de esclavos, en 1627 los corsos argelinos desembarcaron en Bañaderos y se adentraron cuatro leguas en la isla, suponiéndose que capturaron canarios para la esclavitud, probablemente para el cobro de rescates. Se estima que unos mil quinientos isleños, sobre todo de Lanzarote, serían apresados en estas invasiones de principios del s. XVII por los corsos magrebíes.

El lugar siempre fue lugar apetecido, y hay constancia documental de algunas propiedades, como las de María Laso de la Vega, viuda del capitán Juan Tejutas Cano, regidor de la isla, que en su testamento de 17 de mayo de 1674, declara ser propietaria de 10 fanegas de una «Hacienda de tierra en Bañaderos».

Nuevos Charcones (arucasblog-blogspot-com)
La referencia al topónimo de Los Charcones aparece el 23 de junio de 1876 en la división del patronato de Luis León Cárdenas, al mencionarse un «Censo de 2.355 reales de vellón de principal redimible, rédito 70 reales de vellón, impuesto sobre tierras en El Charco de Bañaderos». Existe un topónimo perdido en el tiempo que era el llamado Charco de Las Mujeres que se prestaba a las leyendas.

Según el cronista Pedro Marcelino Quintana, en 1878 los lugareños terminaron la construcción de una ermita bajo la advocación de San Pedro Apóstol, que pasó a parroquia en 1891. En su interior sobresale la imagen de San Pedro Apóstol, traída desde la villa de Arucas a esta ermita en 1878 como premio por haber fabricado su parroquia antes que Montaña Cardones.

Nuevos Charcones (arucasblog-blogspot-com)
En esos años, el Camino Real del Norte quedaba a un lado, y la nueva Carretera del Norte que desde Tenoya llegaba a Arucas, para poco después pasar por Bañaderos y continuar hasta Gáldar. Habían quedado en los siglos los viejos caminos y las nuevas carreteras volverían a pasar necesariamente por Bañaderos.
Igualmente, ya los antiguos Charcones han sido mejorados para que las Thenesoyas y canarios del siglo XXI disfruten de sus apreciadas aguas.

Localización (IDEE Instituto Geográfico Nacional)

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